Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2018

Marco...

De repente me miro y me encuentro buscando lo que me hacía feliz. Escarbando en mis recuerdos, en cada sentimiento de lo que pasé. Viendo por que no lo continué, que pasó, que me hacía sentir. No se si servirá de algo pero cuando me siento un poco perdida creo que estos recuerdos me van a ayudar a encontrar el eje, el norte o el sur, por qué no. A veces me vienen sentimientos tristes y he de recordar que tengo que dejarlos ir, les abro la puerta, me corro, me quito del medio para que pasen y no estorben. Agradezco. Y recuerdo por que estoy aquí, con quién, para qué y como me siento. Si, estoy feliz. Me siento bien. En una meseta de bienestar continuo que va a seguir o eso me intento convencer. Sí, se puede estar bien como estilo de vida... A veces recuerdo algo que me hace hervir la sangre. Algo que me apasiona. E intento revisar que es, que sentía, que me movía. Es como jugar a marco polo solo que los jugadores son...

Ramdom 2

Te pido disculpas por ir a espiar tu vida, por ir a meter mi nariz en tu historia. Te pido disculpas por correr a tu casa, ver tu pueblo, preguntar tu vida. Te pido disculpas por espiar tu patio, tu calle, por saludar a tus vecinos con total descaro. Perdon por no respetar tu privacidad, interrumpir tu intimidad, es que cuando me enteré que Macondo existía, tenia que volar a recorrerte!

Ramdom

Ojos ciegos. Ojos que no ven. Oidos sordos. Nada entendes. Tus pasos son torpes, vas tambaleando. Te agarras de tu confianza y esperas comprender. Es así como me siento cuando llego a un lugar nuevo. Es dificil identificar, mirar y uno va caminando, ignorando lo que es. Por suerte, siempre hay una mano que te guía, un maestro con paciencia, un informante, un espía que te enseña, te explica  y sonrie ante cada pregunta.

Segunda parte

Dejamos atrás Medellin para finalmente llegar a la costa y ya nos habían hecho la primera advertencia: "Allá nada es gratis, parce", desestimamos el consejo por que suponíamos que era algún tipo de rivalidad territorial. Pero no, era cierto. Y no solo eso, si no que además  conlleva toda la ideología costeña, en donde sos una billetera y la lucha entre ellos es cuanta plata logran sacarte, a través de cualquier medio (estafas, ventas engañosas, precios inflados para el turista, los clásicos y algunos nuevos). La gente  dejó de ser tan amistosa y hay que abrirse camino entre prostitutas y vendedores de drogas para llegar a cualquier destino. Fuimos conociendo otra realidad, donde defender el dinero fue la premisa central y pase lo que pase tenes que llegar al siguiente destino, no podes dar un paso en falso. A su vez, la nueva realidad implica nuevos códigos y maneras de negociar que aprendimos con el correr de los días. Fuimos pateando arena entre playa y playa, conociendo pa...